
DAVID CASALS Barcelona
Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en LinkedIn Enviar por correo electrónico
Eventos cancelados por la visita del Papa: ¿a quién se puede solicitar una compensación? Gaudí, un visionario que sigue siendo relevante un siglo después
El templo de Antoni Gaudí que será visitado por León XIV la próxima semana da nombre a un barrio que ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas
De ser un pequeño núcleo de viviendas de una sola planta o con un piso a albergar el emblema más internacional de Barcelona. Ese es el salto que en poco más de cien años han dado la basílica modernista de la Sagrada Familia y su entorno. El barrio pertenece al distrito del Eixample y toma su nombre del templo que León XIV visitará la próxima semana. El pontífice inaugurará y bendecirá la torre de Jesús, la más alta del complejo, lo que la convierte en la iglesia más alta del mundo.
Mide 172,5 metros de altura, y esta cifra no es casual: son cinco metros menos que la montaña de Montjuïc. El arquitecto principal del templo, Antoni Gaudí, consideraba que una obra humana no debía superar a una creación de Dios, como la naturaleza. La visita del obispo de Roma tendrá lugar el 10 de julio, fecha en que se conmemora el centenario de la muerte del creador.
La Sagrada Familia es un templo expiatorio: se edificó con donativos para redimir los pecados de una ciudad que atravesaba graves conflictos sociales al inicio de la industrialización. Barcelona contó con dos iglesias de este tipo, y la otra es el Sagrat Cor, en el Tibidabo.
1883: la llegada de Gaudí
Las obras de la Sagrada Familia comenzaron en 1882 bajo la dirección de Francisco de Paula del Villar, pero este renunció. Un año después, un joven Gaudí asumió el proyecto, al que dedicó 43 años de su vida.
Solo pudo ver terminadas la cripta —donde está enterrado—, el ábside, una de las fachadas (la del Nacimiento, completada en 1925) y una de las 18 torres que diseñó, la de Sant Bernabé. Tras el impulso que han recibido los trabajos en las últimas dos décadas, la junta constructora estima que 2036 podría ser el año de finalización.
Gaudí conoció un barrio muy distinto al actual. A finales del siglo XIX, era conocido como El Poblet. El nombre lo dice todo: era un pequeño núcleo humilde, rodeado de huertos y viñedos, que se desarrolló en uno de los extremos de Sant Martí de Provençals, uno de los municipios que en 1897 se anexionó por decreto a la capital catalana.
Todas las viviendas de El Poblet debían ser demolidas para integrarse en la trama ortogonal del Eixample, diseñada por el ingeniero Ildefons Cerdà (1815-1875), de quien este año se cumplen 150 años de su fallecimiento. Ante las protestas, las construcciones existentes se mantuvieron, al igual que sus callejuelas.
Son una veintena de pasajes que pasan totalmente desapercibidos para barceloneses y turistas, pero constituyen "el punto esencial de lo que era aquella zona", explica el ensayista Jordi Corominas, autor de varios libros sobre la capital catalana como *Bohigas contra Barcelona* (Athenaica) o *La ciudad violenta* (Península).
"El pasaje más característico es el de Conradí; también están los de Gayolà, Bofill, Paula Font o Maiol", señala. Sobre las dos últimas callejuelas, Corominas recuerda que tienen los días contados si prospera el plan de la junta constructora de la Sagrada Familia de construir una gran escalinata para acceder al templo desde la calle Mallorca. Afectaría a dos manzanas, por lo que el ensayista ve en juego "la memoria" del barrio.
Su pasado obrero contrasta con las colas de turistas para entrar al templo. Muy cerca, hay otro icono arquitectónico reconocido por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Es el recinto histórico del Hospital de Sant Pau, diseñado por el padre del modernismo catalán, Lluís Domènech i Montaner.
La transformación del barrio de la Sagrada Família continúa, también en el ámbito inmobiliario. "Ha pasado de ser una zona residencial y comercial de clase media durante las décadas de 1970 y 1980 a convertirse en uno de los más icónicos y turísticos de Barcelona, con escasas promociones de obra nueva y un incremento sostenido en los precios de un 59% desde 2015" hasta casi 6.300 euros por metro cuadrado. Así lo expone Tomàs-Marc García Permanyer, consejero delegado de la consultora y promotora 3 Capital.
Área en revalorización
"El crecimiento de la ciudad hacia el oeste y sus buenas conexiones, a media hora de cualquier punto de la ciudad, han facilitado su revalorización", dice el experto. La obligación de reservar el 30% para vivienda pública en obra nueva y grandes rehabilitaciones, los topes al alquiler y el aumento del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) a grandes tenedores, acentúan la falta de obra nueva, añade.
"La proporción de oferta de alquiler respecto a venta es solo del 29%, una de las más bajas de Barcelona", y en compraventas, "las tipologías predominantes son las de pisos de 2 y 3 habitaciones", que concentran dos tercios de las operaciones. La "apatía" por parte de los inversores afecta también a la compra de edificios enteros para su renovación, concluye el experto.
Un recorrido por propiedades
Finca muy cerca del recinto modernista del Hospital de Sant Pau
En el número 371 de la calle Castillejos, Engel & Völkers y Lucas Fox tienen en cartera una promoción de obra nueva junto a uno de los conjuntos arquitectónicos más destacados de la capital catalana. Son diez viviendas de entre dos y tres habitaciones, luminosas y con terraza comunitaria equipada con jacuzzi. Quedan cinco pisos por vender, entre ellos un ático dúplex, con precios entre 525.000 y 675.000 euros.
En la calle Cartagena
En el número 255 de esta vía, Promocions Arenys está levantando una promoción de obra nueva de cinco viviendas, una por planta. Todas tienen 105 metros cuadrados de superficie y cuentan con terraza, tres habitaciones, salón-cocina, lavadero y dos baños. Están equipadas con aerotermia, suelo radiante y la previsión de la constructora es empezar a entregar las viviendas en el primer trimestre del próximo año. A partir de 725.000 euros.
En las alturas y con vistas al monumento
La luminosidad y una terraza de casi 40 metros cuadrados desde donde puede contemplarse la Sagrada Familia, el mar y la montaña del Tibidabo son el principal punto fuerte de esta vivienda. Tiene 120 metros cuadrados, está situada en la calle Sardenya y cuenta con tres habitaciones exteriores, zona de trabajo, salón-comedor y cocina. Eix Habitat la vende por 760.000 euros.
En la calle Provença
Situado frente al templo expiatorio, este ático tiene 145 metros cuadrados de superficie y destaca su terraza de 127 metros con vistas a la iglesia diseñada por Antoni Gaudí. Tiene cuatro habitaciones, dos de ellas dobles, así como dos baños. La orientación suroeste garantiza luz natural durante todo el día. La vivienda incluye dos plazas de aparcamiento para coches grandes y está situada en una quinta planta de una finca con ascensor. Living y Don Piso piden por ella 1,47 millones de euros.
De antiguo complejo industrial a nueva zona residencial en el distrito del Eixample
Entre los números 344 y 352 de la calle Sardenya, y a pocos minutos a pie del templo de Gaudí, la antigua sede y fábrica de Laboratorios Lacer da paso a una promoción de 66 viviendas. Tienen entre dos y cuatro dormitorios, grandes aperturas y hay plazas de aparcamiento en la misma finca. Homety y Dils Lucas Fox comercializan la promoción con precios a partir de 816.000 euros.
Cataluña Artículos David Casals Inmobiliario Casas Directivos Mercado inmobiliario
01:49 Prosegur Security convertirá EEUU en su principal mercado Prosegur Security convertirá EEUU en su principal mercado 01:25 Kevin Warsh se estrenará en la Fed sin recortes de tipos Kevin Warsh se estrenará en la Fed sin recortes de tipos 01:00 Orcel da el primer paso en su escalada europea Orcel da el primer paso en su escalada europea 00:37 American Express compra TheFork para reforzarse en restauración American Express compra TheFork para reforzarse en restauración 00:09 El fin del conflicto permitiría al BCE no subir más los tipos El fin del conflicto permitiría al BCE no subir más los tipos